Gestión de la Disponibilidad
Métodos y Técnicas
Aunque llevamos hablando ya un buen rato de disponibilidad aún no hemos aportado un método para cuantificarla.
Es habitual definir la disponibilidad en tanto por ciento de la siguiente manera:
donde:
AST se corresponde con el tiempo acordado de servicio, DT es el tiempo de interrupción del servicio durante las franjas horarias de disponibilidad acordadas.
Por ejemplo, si el servicio es 24/7 y en el último mes el sistema ha estado caído durante 4 horas por tareas de mantenimiento la disponibilidad real del servicio fue:
La Gestión de la Disponibilidad tiene a su disposición un buen número de métodos y técnicas que le permiten determinar que factores intervienen en la disponibilidad del servicio y que le permiten consecuentemente prever que tipo de recursos se deben asignar para las labores de prevención, mantenimiento y recuperación, así como elaborar planes de mejora a partir de dichos análisis.
Entre dichas técnicas se cuentan:
CFIA
Que son las siglas de Component Failure Impact Analysis (Análisis del Impacto de Fallo de Componentes).
Mediante esté metodo se identifica el impacto que tiene en la disponibilidad de los servicios TI el fallo de cada elemento de configuración involucrado. Es evidente que este método requiere una CMDB correctamente actualizada.
FTA
Que son las siglas de Failure Tree Analysis (Análisis del Árbol de Fallos).
Su objetivo es estudiar como se "propagan" los fallos a traves de la infraestructura TI para comprender mejor su impacto en la disponibilidad del servicio.
CRAMM
Que son las siglas de CCTA Risk Analysis and Management Method (Método de Gestión y Análisis de Riesgos de la CCTA).
Su objetivo es identificar los riesgos y vulnerabilidades a los que se haya expuesta la infraestructura TI con el objetivo de adoptar contramedidas que los reduzcan o que permitan recuperar rápidamente el servicio en caso de interrupción del mismo.
SOA
Que son las siglas de Service Outage Analysis (Análisis de Interrupción del Servicio).
Ésta técnica tiene como objetivo analizar las causas de los fallos detectados y proponer soluciones a los mismos.
Se diferencia de los anteriores métodos en que realiza el análisis desde el punto de vista del cliente haciendo especial énfasis en aspectos no exclusivamente técnicos ligados directamente a la infraestructura TI.







